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Cataratas del Iguazú: por qué conviene verlas desde los dos lados

Puerto Iguazú

Un parque, dos países, dos experiencias

Las Cataratas del Iguazú se extienden a lo largo de casi tres kilómetros en la frontera entre Argentina y Brasil, formando un sistema de alrededor de 275 saltos individuales rodeados de selva subtropical. Cada lado del parque ofrece una perspectiva distinta y complementaria: el lado argentino, mucho más extenso, permite recorrer pasarelas que llevan literalmente sobre y entre los saltos, mientras que el lado brasileño, más compacto, ofrece el mirador panorámico que muestra la escala completa del sistema en una sola vista.

Qué ver en cada lado

En el lado argentino, el Circuito Superior recorre la parte alta de los saltos con vistas hacia abajo, el Circuito Inferior lleva a la base de varias cascadas donde el agua salpica de cerca, y el tren ecológico conduce hasta la pasarela de la Garganta del Diablo, el salto más imponente del sistema, con 82 metros de caída y una nube de vapor visible desde lejos. En el lado brasileño, un único sendero panorámico de aproximadamente 1,2 km recorre la selva con vistas frontales a la mayoría de los saltos argentinos, terminando en una pasarela que se adentra en el río frente a la Garganta del Diablo desde el ángulo opuesto.

Cómo organizarlo

Visitar ambos lados requiere cruzar la frontera (con el pasaporte correspondiente según nacionalidad) y sumar al menos dos días completos, uno por cada parque, ya que cada lado por sí solo toma casi una jornada entera para recorrer con calma. La época de lluvias, de noviembre a marzo, trae mayor caudal y saltos más espectaculares pero también más gente por las vacaciones de verano en el hemisferio sur; entre junio y agosto el caudal baja, aunque los saltos siguen siendo impresionantes y hay menos visitantes.