Una cascada que solo se llega por aire o por río
El Salto Ángel, con una caída ininterrumpida de 979 metros desde la cima del tepuy Auyán, es la catarata más alta del mundo, casi 15 veces más alta que las del Niágara. No hay ninguna carretera que llegue hasta su base: el único acceso es en avioneta desde Ciudad Bolívar hasta el campamento de Canaima, y de ahí en curiara (canoa motorizada tradicional) río arriba durante varias horas, con un tramo final a pie a través de la selva.
Cómo es la excursión
La mayoría de las salidas duran entre dos y tres días: el primero se navega hasta un campamento cercano a la base del salto, con parada en el Mirador Laime desde donde se ve la caída completa en un día despejado; el segundo día se puede subir caminando hasta la piscina natural que forma el agua al caer, ideal para nadar bajo la cascada. La época de mayor caudal va de junio a noviembre, cuando el salto se ve con más fuerza pero el río también sube y a veces impide navegar algunos tramos; en la temporada seca, de diciembre a mayo, el caudal baja considerablemente y en algunos meses el salto casi desaparece.
Antes de viajar
Todo el acceso a Canaima y al Salto Ángel se organiza a través de operadores autorizados que gestionan los vuelos en avioneta, el alojamiento y la navegación; no es un destino que se pueda recorrer por cuenta propia. Conviene reservar con varias semanas de anticipación, especialmente en la temporada de mayor caudal, y confirmar el clima antes de viajar, porque la niebla y las lluvias fuertes pueden cancelar los vuelos en avioneta desde Ciudad Bolívar.