Ríos que parecen acuarios
Bonito, en el estado de Mato Grosso do Sul, se hizo conocido por un fenómeno geológico poco común: sus ríos nacen de manantiales que filtran el agua a través de piedra caliza, dejándola prácticamente sin sedimento. El resultado son cursos de agua con una visibilidad que en ríos como el Sucuri o el Da Prata puede superar los 20 o 30 metros, suficiente para ver con total claridad a los peces, la vegetación acuática y el fondo arenoso. La flutuação consiste, justamente, en dejarse llevar por la corriente con snorkel, máscara y un chaleco flotador, sin necesidad de nadar activamente.
Cómo funciona una salida
Cada río es una propiedad privada con cupo diario limitado, así que las salidas se reservan con anticipación y suelen incluir transporte desde el pueblo, equipo de snorkel y un guía obligatorio que acompaña al grupo dentro del agua. El recorrido flotando dura entre 40 minutos y una hora según el río elegido, y antes de entrar se hace una breve charla sobre cómo mantener la postura para no tocar el fondo ni la vegetación, clave para conservar el ecosistema.
Qué más hay en Bonito
Además de la flutuação en ríos, la zona ofrece cuevas con lagos subterráneos como la Gruta do Lago Azul, cascadas para nadar y buceo autónomo para quienes tienen certificación. La mejor época para visitar es la temporada seca, entre abril y septiembre, cuando el agua está más clara todavía; en época de lluvias algunos ríos pueden cerrar temporalmente por crecidas.